Casona de estilo montañes, el hotel se situa en una finca de 200 áreas, atravesada por un arroyo. Su arbolado de castaños, encinas, bosque de eucaliptos, árboles frutales, su forma irregular trazada con múltiples senderos, permiten el paseo sin salir de las instalaciones, con zonas de descanso y ocio y bancos situados adecuadamente para el disfrute de los visitantes. En lo alto de la finca, se situa un mástil que en su día perteneciera a un buque, con una plataforma en su mitad, desde la cual se puede disfrutar del paisaje circundante, las maravillosas vistas del valle, de Santander, su bahía, Pedreña y su entorno. Es el lugar idoneo para la práctica del senderismo.
Además, la casa pone a su disposición modernas instalaciones deportivas como una piscina exterior, una pista de tenis, otra de paddle y bolera. |
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